Recuerdos Primaverales Hipotecados.

La luz de sus ojos denotaba amargura pero a la vez una mezcla de exquisitez y de dulzura en sus pómulos amelocotonados. Se miró al espejo y observó las cicatrices de su juventud, que desgarraban a un hombre madurito y al mismo tiempo sensual. La alergia al polen le hacía sensible a la primavera (de ahí el título).

Nada más entrar en la ducha se le cayó el jabón y recordó esos buenos momentos universitarios en los que al agachar a recogerlo todos se reían y lo pasaban en grande. Eso era la vida.

Ahora no era más que un ex-marido, y en concreto, un ex-vividor. Recordaba aquella vez en Kenya en la que asaltó a una gacela Thompson al grito de “puta gacela vas a morir”. Eso era vida. “I’m walking on sunshine wooah” solía cantar desnudo bajo el diluvio.

La nostalgia le hizo sumergirse bajo el chispeo de la ducha y recordó lo que le había dicho el dentista días atrás: “Mongomery, tienes caries”. En ese momento empezó a sollozar sabiendo que de esta no saldría vivo. El banco no le hipotecaría su carie, y por tanto, su vida se iría al traste. Solo quedaba una solución: la nada ansiada dentadura postiza.

Al salir de la ducha, y con el susto todavía reciente, patinó. Por suerte, su cabeza rebotó contra la tapa del retrete haciendo su cuello de muelle, lo que evitó una caída contra aquel carísimo mármol.

Por @ManuGomez94

Anuncios
Etiquetado , , ,
A %d blogueros les gusta esto: